Tanto la inclusión social de las personas que viven algún tipo de rechazo social, como la educación de la sociedad para hacer posible su inserción social son fundamentales. En esta ocasión, dos grandes entidades como son Cáritas y Althenia, la empresa especializada en actuaciones medioambientales de Sando, se han unido en un proyecto a través del cual se apuesta por la formación de diez mujeres desempleadas que presentan estos problemas especiales.
A veces, el entorno familiar, la falta de motivación y otras circunstancias desafortunadas, o incluso la apariencia, hacen que muchas personas reciban un rechazo que hacen muy difícil tener una vida “normal”.
El aprendizaje de habilidades, la confianza y propia valoración personal, hacen posible dar un impulso en la vida a personas que no ven futuro aparente. Por ello, el objetivo de este proyecto es eliminar las barreras sociales de estas diez mujeres desempleadas y con dificultades para encontrar trabajo, dotándolas de una formación laboral por la que puedan eliminar este complejo social.
Que la exclusión desaparezca está en manos de todos. Para ello, los prejuicios y estereotipos sociales deben cambiar.





