Día de la Banderita: Un día para apoyar a la infancia

Campaña de cuestación. Estas dos palabras resumen el esfuerzo que desde hace décadas la Cruz Roja Española desarrolla para movilizar a sus voluntarios y recaudar fondos para fines benéficos en el denominado Día de la Banderita.

En 2016 se celebrará el día 5 octubre, con el lema “Un día para apoyar a la infancia”. La campaña va dirigida a familias en riesgo de pobreza y exclusión con dificultades para afrontar los gastos derivados de la escuela o alimentación de menores.

cruzroja-banderitaLos niños son uno de los grupos de edad más afectados tras años de crisis. Solamente en Andalucía, Cruz Roja atiende anualmente a 13.000 menores con problemas sociales.

Empresas y entidades sin ánimo de lucro, como Fundación Sando, se solidarizan durante este día mediante donaciones económicas y a través de la colaboración en las calles con huchas solidarias.

El 5 de octubre será un buen día para pasear por el centro de las ciudades y ayudar con lo que se pueda a Cruz Roja.

La investigación, otra forma de ser responsables

Imagen ampliadaLa adopción de las políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en el seno de una institución implica en primer lugar un profundo proceso de conocimiento interno para analizar el funcionamiento real de la entidad y descubrir qué procedimientos son susceptibles de mejora. Por un lado debe comunicar interna y externamente su propia realidad y buen hacer y, por otro, volcarse en iniciativas para la comunidad.

Dentro este mecanismo reside el principio de reciprocidad, como una manera de filantropía comunitaria. En este sentido, la investigación comporta un valor en sí misma en su acepción como “forma de desarrollo de actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimientos sobre una determinada materia”.

Por este motivo, destinar los recursos de una entidad hacia la investigación genera un compromiso social, dado que los esfuerzos se orientan a optimizar los servicios que presta y,  por ende, a ofrecer un beneficio para la sociedad. La I+D+i posee un aspecto solidario propio en la transferencia de resultados, que posibilita que se compartan los avances y que otras entidades puedan continuar los estudios iniciados.

De esta forma, la investigación actúa como herramienta de legitimación de las políticas de RSC de una institución, validando su actuación interna y externa. La adopción de una estructura empresarial orientada hacia la I+D+i involucra a todas las partes interesadas de una entidad: empleados, directivos, proveedores, clientes, la comunidad y finalmente la sociedad, en un objetivo que supera al propio lucro.

La investigación, como herramienta de RSC, cohesiona a entidades en diferentes estamentos, facilitando las sinergias entre universidades, centros de investigación públicos y privados, las administraciones públicas y empresas, creando conocimiento, progreso, riqueza, empleo y en definitiva, una sociedad más avanzada.

Becar a periodistas en RSC

Otro año más la Agencia EFE y Fundación Sando han renovado un convenio para que estudiantes de Periodismo se especialicen en Responsabilidad Social Corporativa.

La idea es sencilla, si se pretende que la RSC llegue a todas las capas de la sociedad es fundamental despertar esta sensibilidad en los profesionales de la información.

En total se convocarán dos becas, la primera será de cinco meses y se realizará en la Agencia EFE en Sevilla, y la segunda, durará cuatro meses en la Agencia EFE en Málaga. Con esta iniciativa se busca incrementar la difusión de informaciones relacionadas con la RSC en Andalucía.

Las becas se convocarán a través de las Universidad de Málaga y Sevilla para estudiantes de Comunicación de ambas entidades de último curso.

Patentan un sistema para prevenir accidentes laborales en plataformas elevadoras

Hace unos meses nos hacíamos eco del proyecto de investigación SAFE-PEMP, una iniciativa para crear un dispositivo que evitara accidentes en Plataformas Elevadoras Móviles de Personas (PEMP), cada vez más utilizadas.

Meses después, el consorcio formado por las empresas Sando, DtekUniversidad de Málaga la  ha logrado patentar un modelo de utilidad denominado: “Cesta de seguridad para plataformas elevadoras”. Este sistema reduce el riesgo de colisión y caída dentro de estas máquinas mediante la señalización y alerta a los responsables de la obra ante la falta de sujeción del trabajador o ante el riesgo de colisión.Técnicos-instalando-dispositivo-SAFEPEMP

Como explicábamos anteriormente, si un operario accede a la cesta sin el obligatorio anclaje del arnés, se activa una alarma acústica y luminosa de advertencia y, si esta situación continúa, el dispositivo alerta automáticamente a los responsables de la obra a través de un correo electrónico. Asimismo, si durante el desplazamiento de la canasta se aproxima demasiado a algún obstáculo, el sistema avisa al operario con una alarma acústica y luminosa simultánea.

El dispositivo patentado emplea sensores móviles, radiofrecuencia y ultrasonidos, resistentes a las inclemencias medioambientales y agresiones externas. Habrá que esperar a ver si los fabricantes de este tipo de plataformas las incluyen en su proceso de fabricación.

Responsabilidad internacional

Aplicar políticas de Responsabilidad Social Corporativa en la estrategia de negocio de una empresa constituye uno de los primeros retos a los que tiene que enfrentarse una institución si posee una vocación sincera. Asumir estos principios dentro de la organización implica ponerlos en práctica en cada una de las áreas de la empresa, incluido en el ámbito internacional.

Cada país se rige por su normativa legal y audita a las compañías en función de las normas y leyes propias. A la hora de pensar en empresas multinacionales resulta sencillo evocar a las grandes como Apple, Nike o Zara en el caso español. Gigantescas corporaciones que sustentan sus cadenas de producción principalmente en los países asiáticos. Oficialmente cumplen con las leyes en cada uno de los países en los que se extienden, pero ¿es socialmente justo aprovechar normativas más laxas para reducir salarios e incrementar jornadas en comparación con el país de procedencia?

Los centenares de fallecidos en el desastre de Bangladesh de 2013 consiguieron dirigir el foco hacia las empresas textiles y pusieron en tela de juicio las políticas de responsabilidad social fuera de las fronteras del país de origen. Una responsabilidad que se realiza con la condescendencia de las sociedades desarrolladas que obvian el comercio “justo” para poder renovar el armario cada temporada. Este catastrófico accidente sirve para reflexionar y valorar cómo se cumple la estrategia de RSC dentro de una compañía internacionalizada.

En septiembre de este año, las Naciones Unidas presentarán los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que serán las nuevas metas hasta 2030. Entre las modificaciones previstas, se espera ampliar los principios del Pacto Mundial a diecisiete y potenciar la equidad entre los distintos países. Dos de los nuevos preceptos, todavía en desarrollo, añadirán un impulso por “fomentar el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos” y por “reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos“.

De esta forma, los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible del Pacto Mundial ponen énfasis en respetar las condiciones de trabajo en todos los países por igual y abogar por que ese compromiso sea asumido por las entidades firmantes. Para Naciones Unidas las empresas, instituciones educativas, sector público y asociaciones están llamados a ser el motor del cambio.

Algunos países se están adelantando en esta materia y pretenden regular la responsabilidad de sus empresas fuera de su país. En mayo del pasado año, el Senado de Francia aprobó por una amplia mayoría el proyecto de ley de orientación y programación de política de desarrollo y solidaridad internacional, y el pasado 30 de marzo se aprobó un proyecto de ley sobre la diligencia de las empresas matrices y sus subcontratas en este ámbito.

El proyecto de ley realiza un interesante repaso sobre los intentos de organizaciones internacionales por fijar directrices de aplicación para las multinacionales, como la OCDE o Naciones Unidas, y enumera las regulaciones anteriormente llevadas a cabo en otros países como Reino Unido, Suiza, Italia, Canadá o los Estados Unidos.

Sin embargo, como se sugería al principio, la Responsabilidad Social Corporativa no debe limitarse al cumplimiento de los mínimos normativos que exigen las legislaciones de cada país, sino a un compromiso real y uniforme de las organizaciones en cada uno de los lugares donde se establecen.

En este sentido, la popular norma ISO 26000 puede servir de guía para orientar a las organizaciones sobre cómo implementar la Responsabilidad Social Empresarial y ver de qué manera las decisiones de las empresas influyen en el entorno. Una idea que ya incluía la norma norteamericana SA 8000 de 1997, que nació con la misión de mejorar las condiciones de trabajo a nivel mundial.

Investigación para evitar accidentes laborales en plataformas elevadoras

Si cuando pasamos por delante de la obra de construcción de un edificio miramos con detalle, nos daremos cuenta de que cada vez se ven menos andamios. Y es que paulatinamente se han sustituido por Plataformas Móviles Elevadoras de Personas, o coloquialmente, PEMP.

La comodidad, versatilidad y reducción de costes ha hecho que se impongan las PEMP, aunque esto no quiere decir que sean más seguras. El consorcio formado por las empresas Sando, Dtek y la Universidad de Málaga ha culminado un proyecto de investigación, denominado SAFE-PEMP, con un prototipo que procura minimizar y reducir los riesgos laborales graves en trabajos con PEMPs.

El sistema ideado, que está en proceso de patente, se compone de sensores móviles, radiofrecuencia y ultrasonidos, y puede adaptarse a cualquier tipo de máquina elevadora de personas. Su funcionamiento principal se realiza mediante dos sistemas: sujeción y anticolisión.

Prueba del prototipo SAFE-PEMP

El primero de ellos, se activa cuando el operario entra en la canasta de la plataforma y el sistema detecta si ha anclado el obligatorio arnés de seguridad. Transcurridos unos segundos sin haber realizado el anclaje del arnés, el sistema actúa mediante la señalización de una alarma acústica y luminosa, y avisa al propio operador de la plataforma. Si esta situación persiste unos segundos más, de forma totalmente automática, el dispositivo envía un correo electrónico a los teléfonos móviles de los controladores de actividad a pie del centro de trabajo.

Por otro lado, el sistema anticolisión funciona como los sensores de aparcamiento de los vehículos, y detecta la presencia de obstáculos que puedan quedar fuera del campo de visión cuando la cesta se desplaza. De esta forma, cuando se acerca demasiado, el prototipo acciona la señalización al propio operador de la plataforma mediante una alarma acústica y luminosa simultánea.

Invertir en investigación es fundamental hoy día y más si está relacionado con la salud laboral. Esperemos que este prototipo se estandarice y venga “de serie” en todas las plataformas elevadoras.

El sello de la discapacidad organizada, Bequal

Desde el año 2012 existe una acreditación que distingue a aquellas empresas que desarrollan e implementan unos estándares socialmente responsables con las personas con discapacidad: el sello Bequal.

La idea consiste en que las entidades incorporen a su estrategia de responsabilidad social empresarial políticas en el ámbito de la discapacidad. Se busca incrementar el nivel de empleo y la calidad de los mismos para este colectivo.

Sello Bequal

La obtención del sello depende del cumplimiento de una serie de parámetros categorizados en siete ítems, más uno de libre criterio: Estrategia y Liderazgo, Gestión de Recursos Humanos, Accesibilidad, Comunicación, Clientes, Acción social y Compra responsable.

Actualmente existen tres niveles en la obtención de esta distinción: Bequal, Bequal Plus y Bequal Premium, pudiendo obtener el mínimo cumpliendo con la LISMI en materia de empleo y con una serie de exigencias en las categorías de Recursos Humanos, Accesibilidad y Estrategia y Liderazgo.

Como no podía ser de otra manera, detrás de esta iniciativa se encuentran el CERMI, la Fundación ONCE, FEACEM y la Fundación Seeliger y Conde. Las bases de este sello se fijaron en la Guía de RSE-D que la Fundación ONCE edito en el año 2009.

Cuantas más empresas acrediten la obtención de la distinción Bequal, más ganará la sociedad.


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